The Suburbs – Arcade Fire (2010)

  1. The Suburbs 9
  2. Ready To Start 10
  3. Modern Man 8,5
  4. Rococo 9
  5. Empty Room 9
  6. City With No Children 8
  7. Half Light I 9,5
  8. Half Light II 9
  9. Suburban War 10
  10. Month Of May 7,5
  11. Wasted Hours 8,5
  12. Deep Blue 9
  13. We Used To Wait 9,5
  14. Sprawl (Flatland) 9
  15. Sprawl II (Mountains Beyond Mountains) 9,5
  16. The Suburbs (continued):

Puntaje del disco: 10

Corre el 2010 y el hype se apodera del mundo, se estrena el último disco de Kanye West con la inigualable Runaway. Por el otro lado hay un disco que copa muchos puestos de las listas de mejores discos del año y que se lleva el grammy a casa, el impresionante The Suburbs de Arcade Fire. Mucha gente queda sorprendida y se pregunta ¿quiénes son?, pues bien, estos son los creadores del mejor disco de la década pasada y uno de los mejores discos de la historia de la música: Funeral. The Suburbs no alcanza las cumbres que su début pero es lo que podríamos llamar una obra maestra.

Arcade Fire nos llevan hacia su infancia, a su interior, después de mostrarnos la belleza de la muerte en su primer disco. The Suburbs es el inicio de este viaje: “The kids want to be so hard But in my dreams we’re still screamin’ And runnin’ through the yard”, acompañada de cierto tono melancólico y de una instrumentación sencilla pero efectiva. La manera de conectar The Suburbs con Ready to Start es magnífica, dando paso a un tema que se convertirá en un clásico, una canción que siempre estuvo en tu mente, que parecía imposible que nadie hubiera creado antes. Una magnífica linea de bajo y muchos toques electrónicos para la mejor canción del disco.

Modern Man hace parte de esos temas que es extraño encontrarse en un disco de los canadienses, tranquila, sin grandilocuencias. Su coro es atrayente aunque uno siente que a la canción le falta algo más. Rococo fue una de mis favoritas en las primeras escuchas, con toda la épica de su primer trabajo, un coro que supongo que en un concierto es inevitable gritar sin parar: rococo, rococo…

Empty Room es una hermosa canción, con la belleza de la voz de Regine, una canción que te lleva a otra parte. I’m alone again. Épica y preciosa, con los instrumentos de cuerda a toda velocidad, una avalancha de sonido y un regalo para los sentidos. City With No Children es un tema completamente diferente a lo que  habían hecho anteriormente los canadienses, algo de rock clásico, pero aunque no es mala, no me llega a convencer y podría decir que hasta me aburre.

Por suerte para todos, una de las más bellas canciones creadas llega para impactarnos: Half Light I. Una balada que te derriba, de nuevo la voz de Regine en una composición delicadísima, que esconde dentro de si una tristeza infinita. Una canción sin climax pero con una fuerza arrolladora. Half Light II empieza con unas notas maravillosas y es el triunfo de la electrónica en un disco de Arcade Fire, sin perder sus señas de identidad, los canadienses arriesgan y como siempre, salen victoriosos.

¿Qué son esas notas que se entierran en tu alma? La respuesta es sencilla: un clásico instantáneo de nuevo, la irrepetible Suburban War. Nostalgia y belleza, un riff elegante y soberbio. Estos son Arcade Fire jugando con tu corazón, haciendo remover esos demonios que se esconden en tu mente, en el 3:26 se inicia una subida maravillosa: All my old friends, they don’t know me now.

Month of May debo decirlo, es una canción que no me gusta en absoluto, garagera pero lejos del sonido propio de los canadienses, no es un mal tema, pero no me llega y no me convence, quizá la canción más floja de su carrera, y eso en una plagada de éxitos no es muy malo. De la furia del tema anterior llegamos a la maravillosa contención de Wasted Hours, una balada muy bonita, aunque una más del disco, Wasted hours, before we knew Where to go, and what to do Wasted hours, that you made new And turned into A life that we can live.

Mucho mejor que la anterior es esta balada, Deep Blue sobre el mítico duelo entre Kasparov y la computadora. Un sonido oscuro, logrado por medio de atmósferas asfixiantes con la ayuda de la maravillosa voz de Butler. Aún quedan grandes cosas por venir: We Used to Wait. Quizá la canción más aclamada del disco por la crítica aunque el público no comparta tanto su opinión. Un tema en apariencia sencillo, pero lleno de matices que es imposible captar en sólo una escucha. Sin el tono pomposo de los canadienses pero con un crescendo con base en el teclado que convierte en irresistible el estribillo.

Sprawl es una canción de otra época, pero con un dolor que se siente muy cerca. Llena de momentos cautivadores, de pequeños subidones que te queman el alma. Una canción que dura lo que un suspiro, pero que te deja una huella imborrable. Sprawl II es la otra cara de la moneda, Regine protagoniza la propuesta más arriesgada del disco, de este fascinante viaje. Pomposos, grandilocuentes, insoportables para algunos, así son los toques de este tema. Mountains Beyond Mountains. Por allá en el minuto 3 se hace una pausa, para volver a impactar en seguida nuestros sentidos.

Se termina The Suburbs y como si esto fuera Pulp Fiction, Arcade Fire nos llevan al principio del disco de la mano de una versión mucho más arrastrada del tema homónimo del álbum. Una joya, una obra maestra y el disco que confirma a Arcade Fire como uno de los grupos destinados a pasar a la historia de la música como los mejores. Si los canadienses hubieran desaparecido después del Funeral, su disco seguiria considerándose como uno de los más grandes, pero ahora lograron algo más, que su nombre aparezca el día de mañana en las enciclopedias junto a grupos míticos como The Beatles o The Velvet Underground. Para que alguien diga que ahora ya no se hacen clásicos.