Lana del Rey – Born To Die (2012)

  1. Born to Die 9,5
  2. Off the Races 8,5
  3. Blue Jeans 9,5
  4. Video Games 9,5
  5. Diet Mountain View 8,5
  6. National Anthem 9
  7. Dark Paradise 9
  8. Radio 9
  9. Carmen 8,5
  10. Million Dollar Man 7
  11. Summertimes Sadness 9
  12. This Is What Makes Us Girls 8,5

Puntaje del disco: 9,5

Este post también podría titularse El Curioso Caso de Lana del Rey o algo por el estilo que note la “particular” recepción crítica que ha tenido este disco, un álbum absolutamente fantástico y lo mejor que ha tenido el pop en mucho tiempo junto al 21 de Adele. Me di a la tarea de observar cuales eran esas objeciones que se le hacían y encontré que la mayoría de ellas lo tratan de frío, impersonal, artificio y demás. A mí no me queda más que preguntar si esto es de verdad una crítica válida contra un disco, ¿artificio? ¿alguien conoce algo absolutamente sincero en el pop? ¿alguien conoce un artista mainstream que saque discos sólo por caridad y profesionalidad artística? ¿alguien cree que es malo ser comercial? No falta además quien critica el que Lana sea la hija de un empresario ¿en serio es esto un argumento? Para quienes no realizan estas afirmaciones ni otras de similar “calidad” no tengo nada que decirles, entiendo que no a todos nos gusta los mismo, ellos sí están en su justo derecho a decir lo que piensan.

Ahora, hablemos del disco en cuestión: una joya que será recordada dentro de 10 o 20 años y será ejemplo de esos álbumes que recibieron una mala recepción para luego ser alabados. ¿Parezco un fanático? quizá sea porque el pop mainstream goza de un nivel muy bajo, no sólo ahora sino en todas las épocas.

Born to Die, la canción que da inicio a este trabajo, es mi favorita del disco. Esta historia trágica cantada con esa voz tan aletargada, tan suave, logra transmitirme mucho más que ninguna otra canción del momento: don’t make me sad, don’t make me cry… you and I, we were born to die. Además tiene una característica que es esencial en este disco, una producción impecable. Momentos como el 1:34 son para eregirle una estatua al genio que lo creó.

Off to the Races podría parecer una canción mucho más genérica, pero está estupendamente bien hecha. Reconozco que no es el tipo de temas que me lleguen demasiado, así que mi nota no puede ser mayor a la que le he colocado, aunque entiendo que hay gente para la que es el pico del álbum. La segunda joya del disco, el segundo momento que pasará directamente a la historia de la música es Blue Jeans. I will love you till the end of time, I would wait a million years, la letra es de lo más simple que pueda existir, pero los falsettes de Lana son impresionantes, además de tener una base muy buen construida.

Video Games es el tercer punto culmen del disco, mucho más lenta que sus compañeras, preciosa, llena de sentimiento y de vida. Honey, is that true? sí, es cierto, tienes un talento inmenso muchacha y te convertirás en un referente del pop de excelente factura. Esta probablemente será la canción que aparecerá en las listas de mejores canciones de la historia de aquí a unos años, como ya sucedió en el 2011 con un justísimo primer lugar en la NME y The Guardian. En este punto me gustaría hacer una reflexión un poco tonta: ¿si lo que viene de aquí en adelante fuera para cortarse las venas, este disco merecería un 4, o un 5? La respuesta es no, un trabajo con estas tres canciones: Blue Jeans, Born to Die y Video Games no merece ese trato.

Diet Mountain View es la segunda canción “animada del disco” y tiene un estribillo absolutamente arrebatador, algo que Lana repetirá en muchas de sus canciones. Un tema que no aburre, que no cansa, incluso para los que no estamos acostumbrados a este tipo de música. National Anthem evidentemente homenajea a la inmortal Bittersweet Symphony en su inicio. Una base de hip hop para un coro capaz de ganarte por completo, ante el que no queda más que arrodillarse y agradecer que alguien entendiera la diferencia entre un estribillo arrebatador y uno pegajoso que en dos días te tiene hasta el hastío.

Dark Paradise es la canción más polémica por su producción del disco, con muchos aaaa y una base espectacular. Una canción nuevamente sobre el amor oscuro y trágico. Quien no se rinda ante el coro, no tiene alma. Everytime I close my eyes It’s like a dark paradise. I wish I was dead. Además se agradece que en un mundo de pop mainstream donde muchas han optado por dar discursos de superación personal con letras para ponerse a llorar de lo malas que son, alguien tome otros temas, como el lujo, el sexo y el amor trágico, y lo haga de forma tan sincera.

Radio es una de las canciones más bonitas del disco, sencilla, diferente a sus tres predecesoras, pero nuevamente con algo en lo que Lana no falla: Now my life is sweet like cinnamon, Like a fucking dream I’m living in, Baby, love me cause I’m playing on the radio, (How do you like me now?) Estribillos para quitarse el sombrero, sé que lo he repetido muchas veces, pero es que esta chica es una máquina para fabricarlos, fascinantes e inolvidables.

Carmen es una canción que parece ajustarse a la época que Lana quiere evocar, una letra enigmática, ¿quién es Carmen? She laughs like god, her mind’s like a diamond. Un tema que podría ser perfectamente de principios de los 50. Una pequeña joya dentro del disco. Si hasta aquí todo han sido alabanzas, no es porque yo sea un fanático, sino porque el disco se lo merecía. Con la siguiente canción, simplemente no puedo: Million Dollar Man. Claro, suena a aquella época, a la que evoca con su vestuario, pero no me dice absolutamente nada, me aburre. Si quiero escuchar algo así me pongo una banda sonora de los 50, que tiene mucha más energía que esto.

Summertimes Sadness supone un nuevo ascenso en el disco, un pico, y ¿adivinen qué? un estribillo y en especial una estrofa anterior completamente sensacional que es imposible sacar de tu cabeza: Oh, my God, I feel it in the air, Telephone wires above are sizzlin’ like your stare, Honey I’m on fire I feel it everywhere, Nothing scares me anymore. Este es el último punto álgido de un álbum, que no finaliza nada mal con This Is What Makes Us Girls, que sin embargo, me suena a fórmula conocida.

Una joyita que necesitará del algún tiempo, quizá que se acabe el hype, para que la crítica reconozca en él todas sus virtudes. Por el momento la recepción pública no parece ser un problema: número uno en i-tunes de los mercados más importantes del mundo. Esto, y que Adele haya vendido más de 17 millones de copias de su fabuloso 21 nos dan una pequeña esperanza sobre un posible triunfo de la calidad en el mainstream, como sucedió con el grunge a principios de los 90.

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