Adore – The Smashing Pumpkins (1998)

Puntaje del disco: 9,5

  1. To Sheila 9
  2. Ava Adore 9,5
  3. Perfect 8,5
  4. Daphne Descends 9
  5. Once Upon A Time 8
  6. Tear 9
  7. Crestfallen 9,5
  8. Apples + Oranges 8.5
  9. Pug 9
  10. The Tale Of Dusty And Pistol P 8,5
  11. Annie-dog 7,5
  12. Shame 8,5
  13. Behold! The Night Mare 8,5
  14. For Martha 9
  15. Blank Page 9
  16. 17 —

Hablar de Adore es hablar de uno de los discos que más haya marcado la carrera musical de un grupo. Luego de ese registro histórico de los 90 que es Mellon Collie, la banda tomó una decisión de la que Billy dice hoy arrepentirse: despedir a Jimmy Chamberlin. La historia y los motivos de su salida son por todos conocidos.  Chamberlin es un baterista enorme, uno de los mejores de la historia. Pero la cuestión aquí es que Adore no por eso es un mal disco y es que si Chamberlin es un gran baterista, Billy es un genio en todo regla, y aquí en este disco es cuando se hace evidente que gran parte de la gloria de The Smashing Pumpkins se debe a él.

To Shelia es una balada diferente a las que definen comúnmente el sonido de los Smashing,  un sonido muy suave como de ensueño. Con la voz de Corgan susurrando poesía: “Sheila rides on crashing nightingale, intake eyes leave passing vapor trails, with blushing brilliance alive, because it’s time to arrive”. Una canción bonita, un buen inicio de disco.

Ava Adore es una de mis canciones favoritas de The Smashing Pumpkins, donde se conjugan a la perfección el estilo propio de la banda con la electrónica que Corgan incluyó en este disco. Con gran cantidad de loops, la presencia del bajo y como siempre contagiosos estribillos. We must never be apart, es una sentencia cuya fuerza sólo se puede descubrir en un concierto de la banda. Una reinvención de su sonido aunque manteniendo ciertos esquemas tradicionales.

Por otra lado Perfect es la hermana menor de 1979, sé que a muchos les gusta pero a mí no termina de convencerme, un sonido bastante tradicional e inferior. De nuevo la temática de superar una relación de la mejor forma. ¿No suenan los Pumpkins hasta aquí como siempre? No veo ninguna diferencia, ah no, espera.

Daphne Descends es la primera prueba de que estos no son los mismos músicos que conocimos en Gish. Grandilocuencia musical, drama y belleza. Con Corgan cantando el coro con desesperanza: you loves him. Una de las mejores del disco, única en su sonido. Es aquí donde digo que Billy es un genio, esta canción es enteramente suya.

Once Upon A Time es una bonita balada, triste como no podia ser más. Mother I’m tired,
come surrender, my son time has ravaged on my soul, no plans to leave but still I go. Otra gran letra de Corgan que en este disco sacó su lado más poético, su cumbre como letrista está sin embargo, aún por llegar.

El exceso y la belleza dan lugar a Tear, melodramatismo intencionado, quizá manipulador. Reemplazando la batería por una caja de ritmos, las bases electrónicas dan lugar a algo similar a un solo. El principio de canción es grandioso, y cuando al final vuelve a aparecer al lado de la desgarradora voz de Corgan sabemos que esto es una canción enorme.

Cuando dije que la cumbre como letrista de Corgan estaba por llegar me refería a esta canción: poesía pura. La mejor de sus letras combinada con una excelente melodía. Who am I to need you now, and where are you when I need you around. Your life is not your own. ¿Existen mejores palabras para describir el amor, la obsesión, la necesidad de estar junto a alguien? También queda espacio para la desesperación cuando en el minuto 2:42 la canción llega a su cumbre: And as you were, you’ll be again To mold like clay, to break like dirt To tear me uo in your sympathy. Una de sus mejores canciones.

Apples + Oranges le corta a uno un poco el viaje, mucho más electrónica, un espantafans del Mellon Collie. No es de mis favoritas, pero está bien. Pug es descaradamente electrónica, un nuevo camino para los Smashing, con un coro más bien ñoño, pero la base electrónica lo supera todo. Uno de los mejores temas del disco, una vuelta de tuerca completa en su sonido y salen muy bien librados.

Viene el gran bache del disco, no tanto por The Tale Of Dusty And Pistol P que es una canción bastante correcta sino por esa candidata a peor canción de los Pumpkins que es Annie Dog. Nada, esta canción no tiene nada de donde sacarle provecho, música con desgano. No hay una base buena, no hay atmósfera rescatable. Pero hombre, que los Pumpkins saben reponerse.

Shame es uno de esos temas a los que yo le hubiera quitado unos minutos, pero no puedo negar que la melodía es atrayente, tristísima, con Billy sacando del alma ese alegato: sh, sh, sh, shame. Hello goodbye, you know you made us cry…

Behold! The Night Mare es una canción que podría tener peor nota de no ser por ese cambio que hace Corgan en el 2:51. Y una vez más la música se hace poesía, I’ve faced the fathoms in your deep withstood the suitors quiet siege pulled down the heavens just to please you to hold the flower I can’t keep. Algo mejor está por venir.

For Martha es una canción bellísima, un más que merecido homenaje para su madre. If You Have To Go, Don’t Say Goodbay. La única canción en la que Corgan se atreve con las guitarras de forma decidida, no puedo decir más con palabras. Blank Page es el cierre perfecto del disco, una de las canciones más tristes de los Smashing y eso es decir mucho: you haven’t changed, you’re still the same. 17 son unas notas y nada más: la pausa tras la tormenta.

Así, con lágrimas en los ojos termina esta amarga experiencia. El disco más triste que haya escuchado, sí, más que cualquiera de Joy Divison. Me vuelvo a robar la expresión que creo que mejor lo define: melancólico, melódico y oscuro. Tres canciones que me hacen llorar: Crestfallen, Blank Page y Tear. Uno de mis temas favoritos de The Smashing Pumpkins: Ava Adore y sus mejores letras. La consagración de Corgan como poeta. No me digan que esto es un mal disco.

Este no es el fin de los Pumpkins, es el cambio: la nueva ruta que no supieron seguir. Prefirieron volver a su antiguo sonido y trajeron al mundo su primer disco regulero: Machina/The Machines of God, pero eso es tema para otro día. Por el momento, a disfrutar.

 

Siamese dream-The Smashing Pumpkins (1993)

Mejor canción del disco: Disarm

Lo malo del disco: Nada de nada

Sorprendente: Billy Corgan es un genio, además de un gran cantante. El baterista también es de los mejores de la historia.

  1. “Cherub Rock” 10
  2. “Quiet” 9
  3. “Today” 9,5
  4. “Hummer” 8,5
  5. “Rocket” 9
  6. “Disarm” 10
  7. “Soma” 9,5
  8. “Geek U.S.A.” 8,5
  9. “Mayonaise” 9,5
  10. “Spaceboy” 9
  11. “Silverfuck” 8
  12. “Sweet Sweet” 8,5
  13. “Luna” 9

Puntaje del disco: 10

Siamese dream es el segundo disco de estudio de la banda estadounidense The Smashing Pumpkins. Este trabajo es el producto de algunos meses de encierro en el estudio por parte de su líder Billy Corgan, al que muchos tildaron como un tirano dado que se encargó de tocar la guitarra y el bajo durante las grabaciones, permitiendo sólo a Jimmy Chamberlain hacer su papel en la batería. Las tensiones entre los miembros del grupo fueron quizá las que ayudaron a darle gran calidad a este disco.

El trabajo empieza con Cherub Rock, una canción donde la guitarra es la gran protagonista, a tal punto de que su solo es catalogado como uno de los mejores de la historia. Una de las mejores canciones de guitarra que jamás haya escuchado. Continuamos con Quiet que no hace para nada honor a su nombre y continua con la línea del tema anterior. Lo siguiente en aparecer es Today, canción con mensaje suicida, que es todo un clásico de la banda. Luego vienen Hummer y Rocket, de similar estilo pero distinta calidad. Hasta aquí todo han sido potentes guitarras y gran trabajo de batería.

Lo mejor, está sin embargo por venir, y su nombre no podría ser tan adecuado: Disarm. Y es que en realidad esta canción te destruye, te desarma. Desgarradora de principio a fin, Disarm es quizá la mejor canción de los pumpkins. Cada vez que la campana suena te da un nuevo golpe al corazón, lo que acompañado de los violines y la hermosa voz de Corgan hacen de esta una de las mejores canciones de los 90.

Queda todavía otro temazo de principio a fin: Soma, similar en estilo a Rhinoceros de su disco anterior. Tres minutos tranquilos y luego una explosión de ira original de los Smashing. Esta canción y la que le sigue, Geek U.S.A. poseen también dos solos de guitarra maravillosos. De la última se ha dicho además que el único capaz de tocar la batería para esta canción es Jimmy.

La continuación son dos canciones de estupenda calidad: Mayonaise, y la hermosa balada Spaceboy donde la tristeza alcanza su mayor protagonismo. Terminamos con Silverfuck, el punto más bajo del disco y dos pequeñas joyas: la adorable Sweet Sweet, y Luna. El disco termina e inicia con gran calidad, algo que muchos artistas olvidan hacer.

Siamese dream es entonces, el mejor disco de 1993 y uno de los mejores tanto del rock alternativo como de la historia. The Smashing Pumpkins prepararían aquí el gran éxito comercial que les dio su siguiente trabajo.